El shiatsu, tal y como lo conocemos hoy, es la evolución de las antiguas técnicas manipulativas y la forma de entender la salud que la cultura japonesa ha ido desarrollando desde hace cientos de años. El siglo XX ha sido el momento de consolidación de este proceso con la fusión de la tradición manipulativa (amna y ampuku), la medicina Kampo y los modernos conocimientos de anatomía y fisiología de la medicina occidental.

Tokujiro Namikoshi es la figura clave en la creación de esta terapia con el nombre de “Shiatsu” y de su legalización en Japón en 1955. Al introducir los resultados de sus propias investigaciones y descubrimientos creó el shiatsu como una disciplina innovadora de masaje terapéutico basada en la digito-presión.

La sesión de Shiatsu tiene una duración aproximada de 50 minutos y en ella no se utilizan máquinas eléctricas ni artilugios ni aceites, únicamente las presiones de los dedos pulgares por todas las zonas del cuerpo. La persona que lo recibe está completamente vestida, con ropa cómoda. Puede realizarse en camilla o en un futón, a la forma tradicional japonesa.

El resultado es un reequilibrio del cuerpo y de la mente. Otros beneficios son:

  • Aumento de la circulación sanguínea y linfática en las piernas.
  • Eliminación de la retención de líquidos (hinchazón abdominal).
  • Induce la relajación y activa el Sistema Nervioso Parasimpático.
  • Flexibiliza los músculos y elimina contracturas.
  • Regula la tensión muscular excesiva de las cadenas musculares.
  • Reduce la percepción subjetiva del dolor.
  • Ayuda a combatir el estreñimiento y los gases.
  • Disminuye la hipertensión arterial y combate el insomnio.
  • Favorece un estado de bienestar físico y psicológico en personas mayores.
  • En las mujeres, reduce las molestias asociadas a la menstruación, el embarazo y la menopausia.

En general, el Shiatsu estudia el cuerpo en sus distintas dimensiones (anatómica, estructural, emocional, mental,…) a través del movimiento y nos ayuda, de una manera saludable, a combatir el malestar físico y el estrés.

Es un método eficaz para el mantenimiento de la salud física y emocional.